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Luigi's Mansion 3 review
Exceptional
by Joker73

"Luigi's Mansion 3" es un juego improbable protagonizado por un héroe igualmente improbable que no sólo no tiene ninguna habilidad sobrehumana sino que es especialmente miedica, característica que le humaniza tanto como le aleja de la condición de héroe. Un Luigi que se ve sobrepasado por la situación y, aunque se calza el traje de héroe por imposición más que por deseo, al final de la aventura sigue pasando tanto miedo como al principio. Como lo haría cualquiera de nosotros, vaya.

Su carisma es arrollador, expresando constantemente miedo e inquietud y llamando a Mario con voz temblorosa, acostumbrado, tanto él como el mismo jugador, a que sea su hermano el héroe, el protagonista de una aventura de la que Luigi huiría con sumo gusto. Esa expresividad se refleja también en su cara de sorpresa cuando descubre los innumerables secretos o cuando sube a un nuevo piso, una cara que es idéntica a la que pone el mismo jugador, constantemente maravillado y sorprendido.

Y es que "variedad" sería el subtitulo de este juego sin problemas. Cada planta del hotel, que Luigi se ve obligado a explorar en busca de sus amigos, es un mundo en sí mismo, con reglas y mecánicas propias que sólo se usan ahí y que se desechan al pasar a la siguiente planta, en un ejercicio de variedad y de originalidad más que loable. Uno, como sucede con el propio Luigi, no sabe qué va a encontrarse a la vuelta de la esquina o en la planta superior porque los desarrolladores juegan, magistralmente, con la novedad y la sorpresa. Cada piso está, además, protagonizado por una temática que influye en la mecánica estrella de ese nivel y por un jefe que es tan carismático como gracioso.

Y aquí hay que pararse para hacer mención y reverencia al humor de este juego. Un humor inteligente no, lo siguiente, pues es tan blanco como lleno de mala leche, tan sencillo de leer como lleno de matices para los más adultos. Un humor inclusivo y autoconsciente que comienza por el propio Luigi, pues hace chanza constantemente de su miedo extremo, y desborda todos los personajes y situaciones, gracias a una gran comicidad que reside detrás de elementos que, en otro contexto, serían de auténtico terror.

Así, sorpresa, humor, variedad y autoconsciencia se unen en una combinación perfecta al servicio del eterno segundón que, al menos esta vez, logra superar a su hermano y eterno protagonista. Es imposible no jugar este juego con una sonrisa permanente en el rostro; es imposible no maravillarse con cada secreto, creado y escondido con auténtico amor; es imposible no sorprenderse con cada mundo, de originalidad desbordante; y es imposible no amar a este juego y a su, ahora ya menos que al comienzo, improbable protagonista.